Tu Enemigo Número 1

¿Te has preguntado alguna vez por qué sigues con hábitos que te perjudican?

Porque te sientes como estar en tu casa con ellos.

Y ya se sabe, como en casa en ningún sitio.

Se está muy bien en casa y la publicidad se aprovecha de ello bombardeándonos con el calor del hogar. Tus amigos, jefes y compañeros comentan que como en casa, en ningún sitio.

Mienten.

Aunque te sientas seguro, tu casa puede convertirse en una prisión maloliente de malos hábitos y pereza.

Hace un par de años me di cuenta de que tenía que cambiar de casa. Quería encontrar un sitio con mejor vecindario.

En cuanto me mudé todo cambió. Cambiaron mis hábitos y entraron los éxitos.

Desgraciadamente la gente construye su filosofía de vida como su casa para protegerse del mundo. Algunos tienen tanta prisa en esconderse en su casa, que la construyen rápido y mal.

¿Tu casa actual define tu personalidad definitiva? ¿O es una construcción frágil que te aleja del crecimiento personal?

Lo PRIMERO es decidir a dónde quieres llegar. Luego diseña los planos maestros de la casa que de verdad quieres.

Yo lo conseguí rodeándome de buenos libros, audios y conversaciones con gente. Cambié la alimentación y también la alimentación de mi cerebro. Poco a poco, paso a paso hasta eliminar los hábitos viejos e introducir los nuevos.

Tienes que salir de tu casa, de tu zona de comodidad. Sólo cuesta al principio, una vez acostumbrado al buen hábito, es fácil.

El problema es que desde pequeño te enseñaron todo tipo de limitaciones. (”Cómo en casa en ningún sitio”). Pero es todo lo contrario: si dejas tu casa, tendrás abundancia.

¿John Lennon o Einstein se quedaron en casa? NO, salieron para desarrollar su talento.

Los profesores se metían con los Beatles y les rechazaron en todas las discográficas, pero no se quedaron en casa. Todo el que tiene una carrera sobresaliente sale de casa.

Crees que los que han tenido éxito lo hicieron sin dolor. Nada más lejos de la realidad. Ves solo los casos de gente que se aprovecha de un atajo del sistema para triunfar pero que luego lo paga y desaparece. Este triste final no lo ves en los periódicos.

Quedándote cómodo en casa no se consigue nada.

Todos los que llegan lejos salen de su zona de comodidad.

Por tu éxito,
David Valois

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