1. Piensa

Los Líderes se diferencian del resto porque piensan. Cuando los demás vuelven a casa exhaustos tras su jornada, ellos encuentran hueco para estar solos, en silencio y sin interrupciones. Entonces piensan. Repasan su situación y empiezan a diseñar nuevas estrategias. Nunca les pillan con la guardia bajada. Analizan todos los datos disponibles y construyen una estrategia en la cual siempre saldrán ganando.
Si quieres llegar lejos, piensa. Piensa durante 1 hora al día. Aparta por lo menos una hora al día para estar solo y en calma. No imaginas la fuerza que te dará. Nada te pillará de nuevas, al revés, serás tu el que te adelantes. La seguridad de tenerlo todo controlado, irradiará tu  poder sobre los demás.

 

2. Enfráscate en labores solitarias en las que crezcas mentalmente

Escribe ese libro en tus horas libres, cuando los demás todavía están durmiendo o demasiado cansados para hacer cualquier cosa.
Trabaja duro un viernes tarde o un sábado por la mañana, cuando el resto este durmiendo.
Sal a hacer deporte cuando este lloviendo y haga frío y los demás estén refugiados en sus casas. Te curtirá para los momentos duros.
Cuando otros descansen tu avanzarás, ese es el camino del líder.

 

3. Lee buenos libros

Sobre todo a los clásicos. Aunque sean una lectura árida. Se han mantenido a lo largo de los años por tener un gran mensaje. Por algo son clásicos. De ellos sacarás las inspiraciones en tus momentos de flaqueza. De ellos aprenderás como otros han superado las mayores adversidades y te ayudarán a llegar lejos, muy lejos.

 

4. Haz ejercicio

Haz ejercicio regularmente. Te mantendrá en forma frente a las adversidades. Tu cuerpo cuida tu mente.  Cuando los demás estén comiendo o descansando, tu puedes machacarte en el gimnasio o con cualquier deporte. Recuerda el camino del líder: mientras ellos duermen tú continuas. Tu disciplina espartana te permitirá hacer lo que otros no pueden. Te dejará a 10.000 metros de altura sobre los demás.
Una buena forma física es imprescindible para estar mentalmente alerta. Si estás en forma, trabajarás mas duro, pensarás mejor y descansarás mejor aún. Y tu energía no dependerá del número de cafés que tomes.
Cuando la jornada se alargue, tú estarás en muchas mejores condiciones que el resto. Y por supuesto: Deja de fumar si fumas. Un aspecto sano y sin sobrepeso, influye muchísimo en la imagen del triunfador. A mejor aspecto, mas querrán seguirte.

En el trabajo:

 

5. Nadie diseñará tu carrera

Aunque te vendan planes estupendos sobre promociones, carreras programadas y evaluaciones a fin de año para conocer tus progresos, ningún burócrata de recursos humanos te ayudará en tu carrera. Solo será responsabilidad tuya. Tu eres quien debe buscar como mejorar, como aprender y como escalar corporativamente. Nadie lo planificará por ti. Nadie.

 

6. Trabaja en proyectos visibles

Son aquellos que generan nuevas ideas y propuestas. Y sobre todo: aquellos relacionados con las ventas. Para llegar arribal, uno de los caminos más rápidos es el de las ventas. Una persona con cocimiento del mercado siempre es valiosa. Y las ventas son una fuente inagotable de ideas de mejora. Hazte visible. Como pocos se ocupan de generar nuevas ideas, enseguida te harás visible con nuevas propuestas.

 

7. Di NO al NO

No dejes que el NO que flota en el ambiente destruya tus ideas. En todas las corporaciones flota un aire de conservadurismo rancio que combate todas las mejoras. La mayoría está absorta en conservar su puesto y mísero sueldo, así que apoyará siempre el NO a cualquier propuesto. “No va a funcionar”. “Ya se intentó algo parecido”. Te lo encontrarás en todos los niveles.
Di NO al NO, utiliza esa negatividad en tu favor. Serás el que destaque por sus propuestas en medio de la mediocridad.

 

8. Relaciónate con los clientes

Aunque estés en una posición alta, recuerda que vives de tus clientes. Muchos lo olvidan cuando empiezan a escalar posiciones y acaban aislándose de la realidad. Tu máxima debe ser trabajar por su satisfacción. Los clientes pueden ser difíciles y en ocasiones arrogantes. Pero al mismo tiempo son tu mejor fuente para idear nuevos productos y descubrir errores. El cliente no solo hace reyes, es el rey. Cuando el cliente llama, diez personas se deberían lanzar a contestarle.

 

9. Elije siempre el puesto que más te pague

Suena evidente, pero te sorprenderías a la cantidad de gente que engañan con puestos de “más futuro” o donde “van a aprender más”, pero que están peor retribuidos. Ante la duda, decídete por la promoción que mejor pague, por pequeña que sea la diferencia. Así siempre partirás de una mayor base salarial. En una gran empresa, siempre que tengan que decidir en una promoción por dos empleados, elijarán en un 80% al que mas gane, independiente de su talento o contribuciones. Es la manera que tienen las grandes compañías de justificar su sistema de retribución.

 

10. Llega antes y vete mas tarde

Si llegas antes a tu puesto tendrás dos ventajas: una es que podrás trabajar en calma y sin interrupciones el tiempo que adelantes y rendirás 3 veces mas que en horas de oficina normales. La otra es la ventaja psicológica de mostrar tus dotes de sacrificio. Si además sales un poco mas tarde, tu imagen será perfecta.

 

11. NO a los informes

Las organizaciones están absortas en un infierno burocrático de informes, formularios, reglas, y procedimientos. Solo sirven para una cosa: NADA. Si consigues rebajar el número de informes de los empleados y las trabas burocráticas, conseguirás a gente motivada y con más tiempo para la actividad fundamental: vender. Y tú ganarás un tiempo precioso sin leer reportes diarios mensuales y semanales. Imagina lo que supondría invertirlo en nuevas ideas y mejoras.

Cuando te vengan mal dadas:

 

12. Si pierdes los nervios has perdido

Nunca pierdas los nervios. Una cualidad que tienen los líderes, es que nunca pierden la compostura ente las adversidades. Cuando todos corren y lloran, ellos están en calma. La gente admira a los que tienen confianza en si mismos. Nada causa una mejor impresión, que mantener la calma en lo peores momentos. Tendrás reuniones conflictivas, relaciones mas conflictivas aún y problemas inimaginables, pero te servirán para mostrar al resto que no te afectan. Y te admirarán por ello.
Si pierdes los nervios, has perdido. Punto.

 

13. Nunca escribas algo cuando estés enfadado

Las palabras escritas son difíciles de borrar y jugarán en tu contra a largo plazo. Habrá algún momento en que serás cínico, negativo y tendrás ansias de venganza. El momento ideal para no mandar ningún email y no escribir ningún informe. Porque si lo haces, tus enemigos utilizarán algún día tus palabras escritas para ponerlas en tu contra. Y créeme, aquellos con los que hoy estas a malas, pueden ser tus valedores del futuro.

 

14. No esquives la bola de nieve rodante

Cuanto antes la rompas, antes dejará de crecer. Un problema sin atajar puede acabar con tu carrera. ¿Te suena algún caso? Contabilidades dobles que acaban apareciendo en la prensa, problemas personales que no dejan de aumentar, un error que se intenta tapar pero que acaba en escándalo mayúsculo… Cuanto mas esperes, mayor se hará el problema. Míralo como una oportunidad de crecer y mejorar. Dale la vuelta. Identifica de donde viene el mal y cierra la grieta. Pide ayuda si hace falta. Pedir ayuda tiene una gran ventaja: que te ayudarán.

Estrategias para tu día a día:

 

15. No puedes mezclarte con todos

Lo siento, pero las cosas funcionan así. El líder de la manada no se va de juerga con sus subordinados. Solo le aportará confianzas innecesarias y que se conozcan sus puntos débiles. Si quieres ser el líder, no te mezcles con las bases. Busca una excusa educada y no acudas.

 

16. No hables mal de nadie

Evita las intrigas palaciegas. Todas las empresas, familias y organizaciones las tienen. Huye de los cotilleos y habladurías o te envolverán en una espiral de la que nunca saldrás. Cuando te vengan con el último chisme, mira a otro lado y ponte a trabajar.

 

17. Un conseguidor siempre será bienvenido en el Club de los Poderosos

Cada vez que te pidan algo desde arriba, di que si. Nunca digas que no. Y si puedes cúmplelo con creces. A tus superiores no les importa la dificultad, ni si tienes los medios necesarios. Pero se fijarán en ti si cumples todo lo que te piden.

 

18. Apréndete los nombres

Conoce a tu gente y lo que hacen. Si puedes, retén detalles sobre su familia y trabajo. De vez en cuando habla con ellos y llámales por su nombre. Nadie se acuerda de los nombres, pero si tú lo haces notarán la diferencia. Acuérdate de sus cumpleaños, hijos y hobbys. No imaginas lo que podrás obtener de ellos si recuerdas todos sus detalles. ¿No te alegras tú, cuando te llaman por tu nombre y te comentan algo tuyo?

 

19. Ten a alguien que te diga la verdad, por dolorosa que sea

Escuchar es doloroso, nos quita protagonismo y peor aún: nos pueden decir la verdad. Así que pasa por el aro y escucha a los que te rodean. Te dirán cosas que no te gustarán, pero te servirá para enderezar el rumbo. Escuchar no significa solo que dejes de hablar y afines el oído. Se trata de que te fijes en los detalles y en el lenguaje corporal de los que te rodean.

 

20. Trata con educación a los demás, por muy bajo que estén en el escalafón

Di gracias y se puntual. Devuelve las llamadas y evita los gestos de prepotencia. Algún día necesitarás la ayuda de esa recepcionista o de ese trabajador oscuro. Recuerda que los que te encuentres en tu caída serán los mismos que te encuentres en tu ascenso.

 

21. Los líderes mediocres se rodean de mediocres

…para que no les hagan sombra, por eso seguirán siendo siempre unos líderes mediocres. Rodéate de los mejores. No tengas miedo en contratar a los mejores, a gente que hace muchas cosas mejor tú. Son tu mejor inversión. Ellos te llevarán más lejos todavía.

Los buenos líderes no son comunes. Si conoces a alguno, obsérvale. Tiene aura, es honrado (no necesita artimañas para imponerse), está tranquilo y te atraviesa con la mirada cuando habla contigo. Aprende de él.

 

Liderazgo