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Ten 6 meses de dinero
disponible
Puedes irte al paro, puedes sufrir un divorcio
costoso, el tratamiento de una enfermedad puede arrasar con tus ahorros, tu negocio puede quebrar,
un bajón en la bolsa puede dejarte pelado para unos años…Prepárate para estos altibajos. No serás
el primero ni el último. Es posible que baste para que te cubras con todo tipo de seguros carísimos
para esta situaciones y que luego no ocurran nunca. Pero razón de más para
hacerlo.
¿Y cuánto dinero necesito tener en mi cuenta
corriente? ¿Cuántos meses de gastos tengo que tener disponibles? ¿En qué invierto ese
dinero?
Examínate. Coge papel y Boli. Cuánto ganas de
neto al mes. Si recibes 14 pagas haz la correlación de lo que supondrían 12. Así sabes lo que
supone cada mes.
Recuenta lo hipoteca y préstamos. Añade lo que
gastas de media mensualmente en gastos necesarios tipo comida, facturas de agua, luz y teléfono.
También descuenta lo que gastas en ropa, (aquí puedes empezar a meter la tijera de los gastos) y lo
que gastas en ocio: Salir fuera a cenar, consumiciones, abono del fútbol, viaje de fin de semana,
vacaciones. Es importante que las vacaciones las incluyas, divididas proporcionalmente entre
12. Está claro que sólo lo haces una o dos veces al año, pero el gasto se reparte a lo largo del
año.
Necesitarás unos 5 minutos para hacer el
cálculo.
Ahora divide el dinero disponible en tu cuenta
corriente y en inversiones líquidas tipo acciones, bonos o fondos de pensiones por el gasto medio
mensual. El resultado te dará los meses que puedes sobrevivir si no dispusieras de ningún
ingreso.
Por ejemplo, con 2.000 Euros de gastos al mes y
disponiendo de 3.000 Euros líquidos, sobrevivirás tan solo un mes y medio. Lo que venga
después puede ser abandonar tu piso y cancelar tu hipoteca, si no peor…
¡La mayoría vive demasiado endeudada!
Te asombrarías de los pocos meses que podrían
aguantar la mayoría de familias. Incluso las de sueldos altos. ¡La gente vive al límite! La media
es de uno o dos meses. Nuestros padres y abuelos ahorraban más y la media llegaba a ser de 8
meses de gastos ahorrados. Hoy en día hay una oferta tan agresiva de dinero a crédito, que
intentará dejarte endeudado. Las engañosas compras a plazos son un ejemplo. Parece que gastas menos
pero pagas mucho en intereses hipotecando tu futuro. Date una vuelta por cualquier sucursal
bancaria y verás cientos de ofertas para comprar a crédito. Andando por cualquier centro comercial
y aeropuerto también habrá siempre alguien intentando venderte una tarjeta.
Ese conocido que ves vivir a tope con su coche
nuevo y cenando en los mejores restaurantes puede estar a un mes de la
bancarrota.
¿Y a ti? ¿Que te queda neto la mes tras
descontar tus gastos? Si es inferior al 10 % de tu sueldo, corres un gran riesgo.
Si gastas 2.000euros al mes y tu sueldo es de
2000, nunca llegarás a apartar un dinero para urgencias. Si bajas tus gastos a 1500, la cosa
cambia.
Protégete con un muro de
dinero
Para que ésto no te ocurra, ahorra al máximo
hasta que dispongas de un mínimo de 6 meses de dinero disponible en caso de quedarte sin sueldo.
Recorta en consumiciones y ropa. Es el punto más débil de los gastos. Con el tiempo, aspira a
aumentar ese plazo a 2 años. Recuerda que solo es para emergencias. Comprarse un coche nuevo porque
el que tienes está viejo, no es una emergencia. Tampoco lo es instalarte una nueva cocina, ni
realizar mejoras en tu casa. Una emergencia es el caso desesperado de una enfermedad o los gastos
básicos de comida, agua y electricidad en caso de no suponer de un jornal básico.
La gran ventaja es la seguridad que te da. No
estarás con la angustia de temer qué pasará si pierdes tu puesto de trabajo. Tendrás más seguridad
en ti mismo y sobre todo: no dependerás de tu trabajo y te lanzarás a otro proyectos de negocio,
sabiendo que tienes los próximos 6 meses cubiertos.
El dinero que apartes no lo lleves a tu cuenta
corriente. El interés que te dan por él no es nada en comparación de lo que puedes obtener. Es
posible que para una suma grande estés en condiciones de negociar con tu banco un interés más
aceptable. Pero en la mayoría de casos no será así. Busca un Fondo de Inversión a largo plazo. Te
sugiero que la mitad de los ahorros vayan a un fondo relacionado con renta fija y otro a renta
variable.
Con la renta fija tendrás un tipo de interés
menor, pero suficiente para que la inflación no te coma los ahorros. Podrás disponer del dinero con
mayor facilidad y con la seguridad adicional que en por un vaivén de los mercados tu dinero no se
deprecie. En caso de que lo necesites en breve, lo dispondrás sin problema.
La otra mitad de cara al largo plazo, inviértelo
en un Fondo relacionado a algún Índice de Bolsa. Tendrás una revalorización media de un 10% anual
descontando la inflación y tu dinero crecerá.
Y ahora podrás respirar con calma sabiendo que
la bancarrota no te espera a la vuelta de la esquina. Y sobre todo, tendrás la tranquilidad
suficiente para dedicarte a tus propios proyectos. Estos generarán más dinero y no serás esclavo de
un empleo que no te aporte nada.
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