|
10 Minutos que te Ahorrarán
Horas
Me extraña ver a muchos ejecutivos confiar sus agendas a sus
secretarias. Cómo van a organizarse si algo tan importante como su agenda lo dejan en manso de
otros. ¿Qué mejor que uno mismo para saber con quién y cuando se quiere hablar? Es un error fatal
confiar la gestión del día a otro.
Ponte a prueba. ¿Cuánto tiempo has dedicado en los últimos días
a planificar formalmente? No vale el tiempo que pensabas mientras conducías ni el que estabas en el
ascensor. ¿Cuánto tiempo te sentaste y te dedicaste únicamente a planificar, a contrastar
experiencias y a distinguir prioridades? Es posible que no te acuerdes. Si supieras el poco tiempo
que dedican a pensar y planificar en calma la mayoría de personas, te
asombrarías.
Tu Clave:
10 Minutos de Planificación diarios
Planifica cada día durante 10 minutos. En esos
10 minutos donde no harás absolutamente nada, salvo relajarte y pensar. Desconecta el móvil y no
mires el ordenador, únicamente planifica las próximas 24 horas. Si dedicarás tan solo 10 minutos
diarios a pensar, asustarías a tu entorno con tu capacidad de planificación y organización, la
gente te vería como un mago por todo lo que puedes llegar a conseguir.
Los costes son mínimos y los beneficios
tremendos. Unos pocos minutos que te producirán horas de beneficios. Cuanto más pienses, mas
trabajo ahorrarás. No dejes que un día lleno de trabajo no te deje pensar. Son solo 10 minutos. Es
sencillo.
¿Y porque la gente no lo hace? Para empezar no
lo sabe. No es consciente de que planificar ahorra tiempo. Es más cómodo leer el periódico o
charlar con el primero que encuentran. Creen que ya saben lo que tienen que hacer y que planificar
sobra. Una estrechez de miras que no les deja ver trucos para hacer todo más rápido, ni abrir su
mente a nuevas ideas. Otros se justifican con las interrupciones, pero la gran mayoría está tan
adsorbida por el día adía que ni siquiera se lo plantea.
El tiempo que pases planificando una tarea, te
ahorrara diez veces su tiempo de ejecución. Si piensas durante una hora, ahorrarás diez de trabajo
sin sentido. Es como diseñar un proyecto donde agrupas tareas y aprovechas ciertos trabajos para
completar otros, eliminas tiempos muertos y desatascas los cuellos de botella acelerando el proceso
y ahorrando interminables horas. Todo lo que planifiques con antelación te ahorrará tiempo y
trabajo extra.
Planificar es prever. Todo lo que puedas prever,
permitirá ahorrarte gran cantidad de trabajo y problemas adicionales. Es tu herramienta para
controlar lo que te pasa.
Cómo
Planificar
La mayoría somos gente de mañana y cualquier
puede sacar diez minutos a primera hora. Yo lo hago después de las 2 primeras horas de trabajo
concentrado. En ese tiempo diseño el resto del día. Puede que no planifique mas en todo el día,
pero estos 10 minutos me salvan de muchos problemas.
Hazlo por la mañana. Y mientras no hagas ningún
otro trabajo. Al principio te sentirás incómodo por la sensación de no hacer nada. Crees estar
perdiendo el tiempo y que deberías hacer una llamada o revisar algún asunto pendiente. ¡No caigas
en esa tentación y sigue pensando!
Visualiza lo que tienes que hacer a diferentes
horas del día. ¿Que va a ser lo mas importante? ¿Hasta que hora vas a estar haciéndolo? Repasa tu
lista de asuntos pendientes y decide que harás y que no. Así evitarás las tentaciones de realizar
trabajillos sin importancia y te dedicarás a algo de valor. Que lo hayas planificado de antemano te
servirá para no desviarte en todo el día. Controlarás mejor las interrupciones y estarás más
centrado en lo que haces.
Al principio de la planificación lo verás todo
bastante borroso. Verás un montón de asuntos pendientes. Todos son urgentes e importantes y no
sabrás por donde empezar. Querrás abandonar la planificación y ponerte en movimiento. Estas
nervioso y crees que no tienes tiempo ni para pensar. Pero sigue pensando, sigue dando vueltas a
todo lo que tienes pendiente y a lo que te gustaría conseguir.
Sobre el minuto 5 empezarás a ordenar tus
prioridades. A partir de aquí empezarás a ver atajos por todos los lados para acabar con muchas
cosas. La claridad aparece como por arte de magia. Empiezas a ver tu situación real y tus
prioridades, y posibilidades de hacer las cosas de modo más efectivo. Y aprovecharás esos trabajos
para asociarlos a otros planes. Ahora es cuando empiezas a verlo más claro todavía. Al final de
esos diez minutos se elimina esa nebulosa de asuntos pendientes y te das cuenta de que es realmente
es importante. Te dedicarás a ello con más fuerza. Una vez que tienes claro lo que quieres, lo
harás todo mas rápido y evitarás pasar de una gestión a otra sin concretar nada. ¡Y solo habrás
necesitado diez minutos!
Cuando estés planificando, sentirás impulsos
para dejar de pensar y ponerte en acción. Evita esos cantos de sirena. Evita el triunfo fácil de
completar una pequeña gestión y continúa diseñando tu día. Poco a poco te irá quedando claro que
tienes que hacer y que no. Ese proyecto para rediseñar la logística se puede posponer, pero en
cambio es imprescindible terminar ese manual de especificaciones casi olvidado y así lanzar cuanto
antes un producto que puede disparar las ventas. Así que no vas a ir a tal reunión, por que
va a ser una perdida de tiempo y lo aprovecharás para terminar el manual.
En esos 10 minutos sacarás conclusiones decisivas que de otro modo no
obtendrías. También empezarás a aprovechar al máximo tus gestiones. Puede que decidas que cuando
vayas al departamento de informática, aproveches para preguntar otras cosas y pedir asesoramiento
para el futuro de otro proyecto que tienes in mente (ahorrarás el tiempo de no tener que volver
otra vez a hablar con la misma persona). El haber planificado con antelación evita la chapuza de
¡se me olvido preguntar tal cosa! Y vuelta a retomar una conversación. Así harás varias gestiones
al mismo tiempo, aprovechando el tiempo para enfocar otros proyectos de
futuro.
Mientras repasas tus planes del día, descubrirás
como influir en tus planes futuros. Comprobarás que algunas ideas que tenias conservadas en tu
lista cambian de prioridad y que otras sirven para reforzar planes de futuro.
Como ves lo mas productivo puede ser estar
sentado en un sillón o tumbado en la cama planificando.
Instaura la Norma de los 10
Minutos
He conocido dos genios de la planificación. Uno
se escapaba diez minutos cada día a un despacho vacío al lado del suyo, donde nadie le interrumpía.
El otro se escabullía todas las mañanas a un café tranquilo situado dos manzanas mas
arriba.
Salva 10 minutos al día para ti mismo, es una
manera de recargar tus pilas y pensar a largo plazo. Que seas conocido por: "Hay un momento del día
en que no esta disponible para nadie.”
Decídelo: Desde hoy y hasta el resto de mi vida,
tendré mi tiempo de planificación en solitario de 10 Minutos diarios. Repasaré todas mis metas
y planificaré el futuro con todo tipo de detalles.
|